
Hay muchas formas de quererse, ¿sabes? pero la suya era...total. Un amor puro, increíble, alucinante. Un amor especial como hay pocos.
Y ellos lo sabían.
Todos los enamorados del mundo creen que su amor es único y distinto, pero el de ellos si lo era. Estaban hechos el uno para el otro, se tenían y deseaban fundirse en uno solo.
Cuando estaban juntos el tiempo se aceleraba, y cuando estaban separados se hacía eterno.
Cada beso, cada caricia, era un puro sentimiento desnudo. Podían pasarse horas mirándose a los ojos y nada más. Pero cuando se acariciaban, se besaban...entonces...no hay palabras para describir esa emoción!
Recuerdo la mayor parte de mis 17 años. Recuerdo el día que nos conocimos. Su sonrisa, el tacto de su piel.
Puedes estar en cualquier situación cuando tu vida comienza, cuando el futuro se abre ante ti, y puede que al principio ni siquiera te des cuenta. Pero de repente, ocurre.
(...)
hay millones de personas por ahí, pero al final, todo se reduce a una sola. A veces me entra el pánico, me olvido de respirar. Pero sé, sé que hay algo hermoso en todas mis imperfecciones, una hermosura que él realzó para que yo la viera, una fuerza que nadie podrá quitarme jamás.


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